Conductismo : Watson.
Objeto de estudio de la psicología: los hechos de conducta (las respuestas) en función de elementos precedentes (estímulos).
En la renuncia al estudio de la experiencia consciente está la influencia de la epistemología positivista que exigía de los hechos para que fueran objeto de la investigación científica lo siguiente:
Hechos positivos
Fenoménicos: se muestran a los sentidos.
Positivos: se dan o son puestos por la naturaleza.
Observables: medibles.
Verificables: que la experiencia empírica los pueda contrastar.
Hechos que son explicables por otros hechos: se rechazan por tanto los hechos de conciencia, los procesos mentales. En realidad no se niega la existencia de hechos mentales: se los re interpreta como no siendo otra cosa que conductas, así, por ejemplo, el pensamiento se entenderá como lenguaje subvocal (principalmente movimientos de los músculos de la laringe).
Watson quiere hacer de la psicología una rama de la ciencia natural, una ciencia objetiva y experimental, con el propósito de predecir y controlar la conducta. Lo cual, en su sistema no implica el estudio de los elementos y estructuras fisiológicas que intervienen en la conducta (asunto de otra ciencia: la fisiología).
Método de la psicología: el modelo de aprendizaje denominado reflejo condicionado (modelo E-R). Permite el estudio de la conducta a partir de las asociaciones entre estímulos y respuestas. Con este método se estudiará tanto la conducta animal como la humana, incluida en el último caso las emociones (más bien la conducta emocional). Watson redujo las emociones a hábitos glandulares y viscerales y concluyó que la mayoría de los miedos humanos se aprenden por condicionamiento clásico.
Concepción del organismo: el organismo es algo meramente reactivo, pasivo (conducta respondiente), sometido al reflejo condicionado.
Contracondicionamiento: método basado en el condicionamiento clásico para la eliminación de las fobias: presentación de modo poco amenazante del objeto que desencadena la fobia, seguido de un estímulo muy positivo.
Modelo del consicionamiento operante
Reforzamiento o refuerzo:
Concepto: hace que aumente la probabilidad de emisión de la respuesta.
Tipos:
Reforzamiento positivo: cuando la aparición contingente de un evento o suceso apetitivo aumenta la probabilidad de la respuesta; esto quiere decir: si la conducta A (por ejemplo, en una Caja de Skinner la rata le da a una palanca), viene seguida del estímulo B (recibe comida) y A queda fortalecida, decimos que se da un reforzamiento positivo; B será la estimulación o refuerzo positivo, la consecuencia apetitiva; la rata ha aprendido a darle a la palanca.
Reforzamiento negativo: cuando el organismo utiliza una conducta que evita o escapa de un evento; aquí tenemos que la ausencia de una estimulación negativa (aversiva) incrementa la probabilidad de que ocurra una respuesta; dicho estímulo es en este contexto un refuerzo negativo. A su vez este modelo puede dividirse en dos subtipos:
a) Evitación: cuando el sujeto emite una conducta que permite que no aparezca un estímulo aversivo (coger el paraguas y de ese modo evitar la lluvia).
b) Escape: cuando el sujeto da una respuesta que permite la desaparición de un estímulo aversivo ya presente (salir corriendo hacia un portal para protegerse de la lluvia).
2) Castigo:
Concepto: hace que disminuya la probabilidad de emisión de una conducta.
Tipos:
Castigo positivo: si tras la presencia de un estímulo aversivo disminuye la probabilidad de una respuesta (la infame práctica del tortazo de los maestros al alumno díscolo y alborotador).
Castigo negativo u omisión: si la retirada de un estímulo positivo cuando aparece una conducta trae consigo la disminución de dicha conducta (los niños están viendo la televisión y empiezan a pelearse, se la apagamos y, es de esperar, tenderán a no pelearse cuando en el futuro vean la televisión).